Gobernar sin partidos y con comerciantes de la política
Gobernar sin partidos políticos constituidos, estables y que defiendan una posición ideológica determinada, es complejo, pero el tema se agudiza en mayor proporción cuando estás saliendo de un proceso autoritario y corrupto que ha gobernado durante 20 años, y, aunque disminuido en su representación democrática institucional, no ha mermado su capacidad organizativa de movilización y presión callejera.
Y es que el masismo nos ha dejado una herencia perversa en todos los sectores de la sociedad, no solo una economía devastada, una profunda crisis energética, una perversión moral que abarca muchos sectores de la sociedad, sino también un sistema político y electoral perverso que no tiene los estándares modernos de una sociedad democrática, libre y que sienta una representación plena y confiable en sus autoridades elegidas.
El sistema de partidos, con todos sus defectos, que se construyó en la década de los 80 y que gobernó hasta la muerte del........
