Hospitalidad ciega
El cuerpo es un hotel que nadie solicitó formalmente construir. / Shutterstock
El cuerpo es un hotel que nadie solicitó formalmente construir. Surgió de un arrebato, sin permisos municipales, sin arquitectos, sin aparejadores, sin andamios. Aparece ahí, de repente, con sus pasillos húmedos y sus habitaciones mal iluminadas. No hay forma ya de renunciar a él. El huésped de ese cuerpo (tú) llega solo y le enseña a gatear y a ponerse de pie y a pronunciar las primeras palabras. Con el tiempo, de tanto y tanto usarlo, acabas creyéndote su dueño, y........
