Unas cuantas verdades sobre el fracaso de la educación
Pues hombre, resulta que se avecina una nueva reforma educativa que pretende reducir, una vez más, el número de alumnos por aula. A este paso, vamos a terminar teniendo un profesor particular para cada chaval. Lo importante parece ser que ni niño ni profesor se frustren, no vaya a ser que los unos tengan traumas y, los otros, ansiedad o depresión, que no les faltan razones. Y, mientras, nuevo palo en las ruedas del sector privado, que si no podemos quitar la libertad de elección, destruimos su viabilidad económica y santas pascuas.
Puede que ese sea el problema, pero me temo que no, porque nunca antes se habían gastado los progenitores tanto dinero en clases extraescolares de refuerzo para sus hijos, 2.800 millones de euros en el último año, ni más ni menos, con un crecimiento interanual del 50%. Para los que vivimos aulas de 40 estudiantes -en mi caso solo chicos asilvestrados-, con profesores que no se andaban con medias tintas y donde se sabía que el que no rendía no seguía, lo que está sucediendo ahora nos suena a ciencia ficción. ¿Eso........
