Maricarmen y el Trifachito
¿Va a encontrar Sánchez un mejor momento para convocar elecciones que este? Es la pregunta que el presidente del Gobierno se hace este fin de semana para decidir si el lunes convoca elecciones. ¿Será capaz de transformar una gran derrota (como la votación de los decretos leyes de vivienda que no ha sido capaz de aprobar) en una oportunidad para sacar tajada? Ya lo ha hecho más veces.
Justo antes de perder la votación, Sánchez pidió el viernes a los diputados que pensaran en la gente y amenazó a sus señorías con que la historia les juzgaría si votaban en contra de un proyecto de ley. Finalmente, Junts tiró el decreto porque lo consideraba una chapuza que va contra los pequeños propietarios. Y, oh, sorpresa, Junts es un partido de derechas más preocupado por los pequeños propietarios que por las pancartas de la izquierda.
Junts lleva siendo el casero de Pedro Sánchez desde que negoció con Puigdemont la amnistía a cambio de investidura. Y pidiéndole un aumento del precio del alquiler cada vez que renegocia algo. Esta vez no ha habido acuerdo y Sánchez corre el riesgo de desahucio.
De poco sirvió que la ministra de Vivienda insistiera a los de Puigdemont en que la mayoría de sus propuestas estaban recogidas en el decreto (ese que el martes a ella misma le parecía un cacao). Junts avisó el jueves por la noche de que votaría que no. Y así lo hizo. Sánchez reaccionó rápido, pero no de manera original. Esparcir el rumor del adelanto electoral para tapar una situación adversa es una vieja jugada de este presidente que ya hemos visto. Y, hasta ahora, es un órdago que le ha salido bien.
Maricarmen es la foto de Colón
Lo de convocar elecciones por sorpresa, aprovechando un momento aparentemente adverso, Sánchez ya lo hizo en el 19, cuando PP, Vox y Cs se unieron en una marcha........
