Rosa Parks visita España
La historia es muy conocida, pero estos días conviene recordarla. Hace poco más de setenta años, el 1 de diciembre de 1955, Rosa Parks, una mujer negra, volvía de su trabajo como costurera en unos grandes almacenes de Montgomery, en el estado de Alabama (EEUU). Como era su costumbre —y obligaba la ley— se sentó en la parte de atrás del autobús, justo en los asientos permitidos para ciudadanos que no fueran blancos. Ese día, el autobús se fue completando con nuevos pasajeros y comenzaron a faltar asientos. Fue entonces cuando el conductor se percató de que algunos ciudadanos blancos estaban de pie, por lo que pidió a tres mujeres negras que se levantaran.
Rosa Parks, que por entonces tenía 42 años, se negó a hacerlo pese a que el conductor amenazó con presentar una denuncia. Lo hizo. Rosa Parks fue arrestada, sometida a juicio y condenada por transgredir el ordenamiento municipal. Tiempo después dijo que no se levantó de su asiento “porque estaba cansada”, pero no como consecuencia de una jornada agotadora, sino que estaba harta de ser tratada como una ciudadana de segunda cuando ella pagaba sus impuestos, estaba integrada en su comunidad y disponía de un trabajo.
Su caso, como se sabe, provocó un formidable escándalo en una ciudad donde la segregación racial era la norma. La comunidad negra respondió a la condena con una huelga que pedía a sus compatriotas que no subieran a los autobuses el lunes siguiente. Las autoridades no le dieron la menor importancia y pensaron que aquello no duraría, toda vez que los negros tenían más hijos y debían desplazarse muchos kilómetros para llegar a sus centros de trabajo. No fue así. Los lunes de protesta duraron más de un año. En concreto, 381 días, durante los cuales se movieron a pie, en bicicleta o en coches compartidos.
La costurera Rosa Parks fue arrestada, sometida a juicio y condenada por transgredir el ordenamiento municipal
La protesta tuvo alcance nacional y, finalmente, en noviembre de 1956, el Tribunal Supremo declaró inconstitucional la segregación racial en los autobuses. Dos abogados, Fred Gray y Charles D. Langford, habían presentado la impugnación en tribunales inferiores en nombre de mujeres afroamericanas que habían sufrido maltratos similares. Las demandantes originales fueron Aurelia S. Browder, Susie McDonald, Claudette Colvin, Mary Louise Smith y Jeanetta Reese.
El 'caso Browder vs. Gayle',
Lo que hizo el Supremo fue ratificar el fallo inicial del tribunal de distrito de Montgomery, pronunciado el 1 de febrero de 1956, justo dos días después de que un grupo racista incendiara la casa de Martin Luther King. Había nacido el 'caso Browder vs. Gayle', que hoy se estudia en las facultades de derecho de EEUU. Rosa Parks es ahora un mito de los derechos civiles y en infinidad de lugares, incluido el Capitolio, cuenta con homenajes que recuerdan........
