El libro de texto en la batalla contra el analfabetismo (IV)
El libro de texto en la batalla contra el analfabetismo (IV)
Portada característica de los manuales de principios del siglo XX.
El libro de texto en la batalla contra el analfabetismo (III)
Don Abundio, beato en Roma, hombre en la Tierra
El libro de texto en la batalla contra el analfabetismo (II)
EVOLUCIÓN TÉCNICA EN LA IMPRESIÓN DE LOS MANUALES ESCOLARES
Qué duda cabe que los primeros manuales escolares eran bien diferentes a los actuales, más aún si nos remontamos a ejemplares anteriores a la aparición de la imprenta de Gutenberg, cuando los libros eran copiados a mano, tarea que desempeñaban habitualmente los mojes o estudiantes que necesitaban aumentar sus recursos económicos. La aparición de la imprenta revolucionó la trasmisión de la cultura escrita, dejando de ser patrimonio exclusivo de clases privilegiadas, al multiplicarse el número de ejemplares y hacerlos más asequibles a la sociedad. Los libros impresos se subirán al carro de la tecnología revolucionando la tipografía, aumentando la calidad de las impresiones y disminuyendo los costes de producción gracias a la linotipia o la impresión offset entre los muchos inventos que se van incorporando a la industria editorial. Paralelamente, se pueblan de ilustraciones que enriquecen el mensaje gracias al grabado y la litografía primero y a la irrupción de la fotografía después. Esta evolución resulta particularmente observable en los textos escolares, algunos de ellos fueron objeto de múltiples reediciones a lo largo del tiempo sin ofrecer cambios apreciables en su contenido.
No podemos olvidar el contexto en que se desenvuelve el manual escolar; se requieren ejemplares de bajo coste, lo cual explica que inicialmente fueran impresos sobre un soporte de baja calidad, habitualmente de pequeño tamaño y carentes de ilustraciones, que por otro lado si se incluían en los libros científicos, religiosos o militares
Las ilustraciones irrumpen en los libros escolares a finales del XIX, tardíamente si le reconocemos como el siglo de la imagen, y se incorpora como un elemento didáctico en sus páginas interiores, asumiendo un papel motivador en el aprendizaje y formando parte de la trasmisión de los contenidos, aunque inicialmente fuera un mero adorno artesanal para mejorar su presencia. La calidad de algunos de esos grabados nos lleva a considerar también la intencionalidad artística en el resultado final del manual escolar.
El grabado en madera, xilografía, fue la primera técnica exitosa para estampar ilustraciones en los libros; aparece en Europa a principios del siglo XV y puede considerarse como un claro antecesor de la imprenta. Se utilizó ampliamente durante el siglo XVII, dejando paso después a las nuevas técnicas que usaban el cobre o el cinc para trasladar la imagen del ilustrador a la plancha metálica, con la ayuda del buril o el recurso del aguafuerte. Estas nuevas técnicas, conocidas como calcográficas toman todo el protagonismo en el siglo XVIII, utilizadas en las muy elaboradas ilustraciones de los famosos libros de máquinas, como la conocida obra De Re metálica, de G.........
