Andrés Manuel del Río, el español al que casi arrebatan su descubrimiento del vanadio
Andrés Manuel del Río, el español al que casi arrebatan su descubrimiento del vanadio
El químico Andrés Manuel del Río nació en Madrid en noviembre de 1764 y falleció en marzo de 1849 en México.
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La tabla periódica de los elementos es uno de los mayores logros alcanzados por la humanidad. La trascendencia científica de sus 118 componentes puede equipararse a las teorías de la Relatividad (Einstein) o de la Evolución (Darwin). Cuatro españoles (dos de ellos hermanos) han contribuido históricamente a definir con tres aportaciones ese mapa que permite explicar la composición de lo que nos rodea, desde los seres vivos hasta las galaxias. Andrés Manuel del Río descubrió hace 225 años uno de esos elementos, ahora denominado vanadio, pero una ajetreada existencia arrinconó injustamente su nombre en la historia de nuestra ciencia.
La vida y obra de Andrés Manuel del Río son una epopeya que no acaba de salir del silencio dos siglos después de su trascendental descubrimiento, hoy conocido como vanadio. España ha contribuido a construir la tabla periódica que utilizan los químicos de todo el planeta, un “mapa” fundamental para el avance del conocimiento. De los 118 elementos que constituyen la tabla, tres los descubrieron investigadores españoles. Ese trío de hitos científicos vio la luz en una etapa dorada de la ciencia, entre los siglos XVIII y comienzos del XIX, alentada por los poderes políticos del momento.
Cronológicamente, el primer descubrimiento español para esta tabla que inició en 1869 el químico ruso Mendeléyev fue el platino, el único elemento con nombre de raíz española. Fue en 1735 y la hazaña correspondió a un marino sevillano llamado Antonio de Ulloa, que además fue gobernador de Luisiana, cuando ese territorio representaba casi la mitad de Estados Unidos.
El segundo elemento incorporado a la tabla periódica por españoles fue el wolframio, en 1783, hallazgo de los hermanos Elhuyar (Juan José y Fausto), riojanos. Su gesta tuvo lugar en la ciudad de Bergara, en el País Vasco. El tercero y más reciente lo descubrió precisamente el madrileño Andrés Manuel del Río, el año 1801, científico que “nació español, vivió como nuevo hispano y murió como mexicano, de corazón”, en palabras de Gabriel Pinto Cañón, catedrático de química y divulgador del legado histórico y científico.
Puede parecer escasa la contribución española (tres elementos sobre los 118 de la tabla), pero esa cifra no está nada mal. España ocupa el séptimo lugar del ranking mundial entre los descubridores. Y es que añadir un nuevo elemento a la tabla es una proeza. Lo que logró del Río encierra además un interés especial, porque su hallazgo del vanadio constituye uno de los casos más llamativos de reconocimiento científico tardío. Durante un par de siglos, y hasta hoy mismo, la paternidad del descubrimiento español quedó eclipsada. La comunidad científica internacional se demoró mucho en reconocer la autoría de Andrés del Río, quien identificó el elemento tres décadas antes que otros investigadores europeos a quienes tradicionalmente se atribuyó el hallazgo.
Andrés Manuel del Río nació el 10 de noviembre de 1764, en un momento histórico marcado por el afán de conocimiento. La ilustración española vivía un período de esplendor y las ciencias experimentales ganaban........
