El peaje de la AP-6 es la ruina para los transportistas segovianos
El peaje de la AP-6 es la ruina para los transportistas segovianos
«La eliminación del peaje supondría también eliminar el problema de la travesía de San Rafael; de un plumazo solucionaríamos dos problemas” señala Ángel Esteban, presidente de Asetra
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La actualización de tarifas que entró en vigor en enero de 2026, un incremento del 3,64 % respecto a 2025 en la AP-6 y la AP-61, volvió a situar el asunto en primer plano y a reactivar la protesta del sector del transporte. La Agrupación Segoviana de Empresarios de Transporte (Asetra) lleva años reivindicando la abolición del peaje y considera la situación actual una discriminación.
Según las tarifas oficiales del Ministerio de Transportes, recorrer el tramo completo entre Villalba, la puerta de entrada desde Madrid, y Segovia cuesta a un vehículo ligero entre unos 7 y algo más de 10 euros según la franja horaria, y a un vehículo pesado en torno a 26 euros por trayecto tras la última subida. La tarifa más cara se aplica los viernes por la tarde y en verano, de mediados de junio a mediados de septiembre, justo cuando más se desplazan los segovianos. Ni siquiera el trayecto corto se libra; circular solo por la AP-61, entre San Rafael y Segovia, cuesta a un turismo entre 1,70 y algo más de 4 euros según la hora. Asetra, la patronal provincial que preside Ángel Esteban, ha recopilado la evolución de esas tarifas. En el recorrido Villalba-Segovia, un camión del grupo de pesados pasó de pagar 21,40 euros en 2020 a 26,05 en 2026, un encarecimiento acumulado próximo al 22 %.
Esteban traduce ese coste en cifras de empresa. «Hay alguna empresa aquí en Segovia a la que al año le supone un coste que incluso rebasa los 300.000 euros», señala, en referencia a compañías con flotas grandes. La causa es geográfica, buena parte de la mercancía con origen en Segovia se dirige a Madrid, Levante o Andalucía, «con lo cual tenemos que pagar peaje sí o sí». Y aunque el sobrecoste se traslade en parte al cliente, sostiene que el perjuicio no desaparece: «Aunque se repercuta en la factura, nuestros clientes pierden competitividad respecto a los que se han ubicado en otras zonas; es un lastre económico que otras provincias no tienen».
Ahí sitúa la asociación el agravio de fondo. Los vehículos que circulan hacia Madrid soportan un peaje que no existe en otras provincias limítrofes con la capital, lo que califica de discriminación. Otras capitales del entorno, Toledo o Guadalajara, enlazan con Madrid por autovías libres de pago, mientras la conexión segoviana depende de un eje de peaje y el gravamen se aplica por vehículo y por trayecto, de modo que una flota que cruce a diario multiplica el coste........
