Los parámetros éticos de la guerra contra Irán
De nuevo el estallido de una guerra provoca discusiones éticas relevantes. En realidad, es inevitable. Tanto si aparecen de forma abierta y directa, como si emergen envueltas en argumentos políticos o de política internacional. En el fondo, cuando se rechaza o se acompaña un taque militar de envergadura, como el que está teniendo lugar contra Irán, las razones refieren a si hay o no derecho a realizar tal cosa o tal otra. No obstante, dado que los derechos no se encuentran regularmente en medio de la nada, resulta necesario aclarar todo lo posible la decisión a adoptar cuando tiene lugar una colisión de derechos.
En esta oportunidad, como ha sucedió en ocasiones anteriores, la colisión mas evidente refiere a la que se produce entre el derecho a la soberanía de los Estados y el que refiere a la protección de los derechos humanos de una población. Pero antes de tratar esta disyuntiva, resulta oportuno limpiar la lente de observación. En tal sentido, hay que descartar los asuntos referidos a políticas internacionales basadas descarnadamente en la fuerza o la hegemonía. El deseo simple de apropiarse de recursos o de establecer dominación territorial no forman parte de esta reflexión ética.
De forma explicita o implícita, una de las justificaciones del presidente Trump para atacar a Irán ha sido -y sigue siendo- que el régimen de los ayatolas reprime a su propia población, en especial a las mujeres. Ese argumento es respondido por quienes aseguran que la condena y la actuación consiguiente frente a esa represión no puede........
