"El estrecho de Ormuz está cerrado y el mundo entero está al borde de una crisis económica sin precedentes"
El mundo está en vilo pendiente del estrecho de Ormuz, de las posibles negociaciones de Estados Unidos con Irán y de la duración de la guerra. El aparato de propaganda de la Casa Blanca se emplea a fondo con su arma más peligrosa: el presidente y su lógica populista. En frente tiene un enemigo muy terco: los hechos. De acuerdo con Trump, la guerra contra Irán está ganada desde el primer día, pero ha pasado un mes y ni Estados Unidos ni Israel tienen el control de la situación, mientras las cosas se complican sobre el terreno. Los bombardeos han conseguido matar al ayatolá Ali Jamenei y a la cúpula del régimen, destrozar instalaciones militares y objetivos estratégicos además de numerosas viviendas, pero los petroleros sólo se atreven a pasar por el estrecho de Ormuz con la protección de Irán, y no con la de Estados Unidos, que no puede garantizar su seguridad. Ahora, a la guerra se acaban de sumar los hutíes de Yemen, aliados de Irán, que pueden bloquear el mar Rojo. El secretario de Defensa Pete Hegseth........
