Yo, mí, me, conmigo
Yo, mí, me, conmigo / Manu Mielniezuk
La alegría o el fastidio por el Tour fue por barrios. O la visita del Papa. O la exhibición de la Fórmula 1. Para unos, un momento ilusionante. Para otros, un motivo de contrariedad. Hay razones objetivas para el malestar ciudadano. Los salarios se quedan cortos y el mercado inmobiliario sigue expulsando a los vecinos. El turismo sobrecarga calles, servicios y paciencia, mientras que los ‘expats’ remodelan establecimientos, alquileres y ciudades. Encima, ni siquiera los problemas son originales, sino que forman parte de un fenómeno global que se extiende por todo el mundo. Ninguna solución es inmediata. Si a la irritación del momento se suman las preferencias políticas, la acogida de los eventos es aún más desigual. Pero me pregunto si hay algo más.
Yo, mí, me, conmigo. Décadas de neoliberalismo han exacerbado el individualismo........
