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Santa María del Mercado, bendita seas

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27.03.2026

Creado: 27.03.2026 | 06:00

Actualizado: 27.03.2026 | 06:00

Plaza de Santo Domingo

Cada Viernes de Dolores, así que se incorpora a la morfología urbana, Santa María del Mercado, la Antigua del Camino, la advocación mariana más antigua del noroeste de la Península Ibérica, conforma una estampa que se mide por siglos, una litografía que por su enorme intensidad emocional resulta una extraordinaria manifestación de religiosidad popular. Para entonces se yuxtaponen el sonido de los bronces y de la música doliente, la luz votiva y oscilante de las velas y la oración personal y más íntima.

Todo cuanto va dicho es verificable hoy, al atardecer, —como señalaban las antiguas crónicas—, cuando esta imagen sedente, de autoría anónima, tallada en madera de peral, con el Hijo muerto entre los brazos, sola, al pie de la cruz, donde flamea un fino y delicado sudario, donado por la Cámara Oficial de Comercio de León, traspase el umbral del santuario de Santa María de los Francos, considerado de la primera mitad del siglo XII por Gómez Moreno, y comience su andadura anual por el itinerario establecido por la tradición, es decir, por calles y plazas que limitan y delimitan el casco histórico de la ciudad. Virgen de rogativas, síntesis de las bienaventuranzas, áncora ante el dolor y consuelo frente a la adversidad, Santa María del Mercado, la Antigua del Camino, según estima Raimundo Rodríguez Vega, en su

Guía Turística de León [1925, pg. 140], «es de buena escultura, probablemente del siglo XV, pues en 1509 se la llama Santa María la Nueva». La primera estación que realiza esta Azucena del Calvario tiene como escenario el Monasterio de la MM. Benedictinas, inmerso en la plaza de Santa María del Camino, la popular plaza del Grano, donde una cruz de piedra señala, según la tradición, que el nueve de febrero del año 560 la Virgen se apareció a un pastor en aquel paraje, entre la asperidad de una zarza. La visita de la Virgen a las religiosas de San Benito está relacionada con un hecho concreto. El 12 de febrero de 1853 se derrumbó gran parte de la fábrica de la iglesia parroquial. Por ello, la Antigua del Camino fue trasladada al señalado cenobio benedictino. Una vez restaurado el templo, el tres de marzo de 1856, la Sagrada Imagen regresó al alcázar mariano de la calle de Herreros. Hace unos días se cumplieron 170 años de este suceso, tal como yo mismo he referido recientemente en estas mismas páginas. Si bajo las bóvedas y las pechinas de la capilla conventual, donde resaltan las armas reales de España y los escudos de los Quiñones, las voces blancas de las monjitas de Santa María de Carbajal rezan cantando la «Salve Regina», plegaria que se torna hontanar de espiritualidad y trae a la memoria la Regla del Santo de Nursia: «nadie se perturbe ni aflija en la casa de Dios», (cap. 31, v. 19), en la segunda estación que hace la «Morenica del Mercado», como la denominó Máximo Cayón Waldaliso, cronista oficial de la ciudad de León, ante la capilla del Cristo de la Victoria, lugar que se estima vivienda del santo centurión Marcelo, patrón de la ciudad, los miembros del Coro Conde de Rebolledo interpretan un salmo polifónico en honor de la Virgen de los Dolores, y, luego, le ofrendan un ramo de flores. Poco después, en la tercera estación, en la plaza de Santo Domingo, un coro formado por el pueblo de León, por un lado, y, por el otro, por los braceros que portan la Sagrada Imagen, entonan el canto comunitario de la Salve impregnado de emoción y sentimiento. Este año, el cortejo procesional adopta el horario de salida que tenía hace ocho décadas: las siete y media de la tarde, un hecho que confirma esta información aparecida en Diario de León el 13 de abril de 1946 [p. 2], Sábado de Pasión: «Hacia las siete y media de la tarde, después de la función de la tarde, se organizó la tradicional procesión […] La imagen de la Virgen de los Dolores iba en hermosas andas y muy adornada con flores naturales. Portaban las andas los jóvenes de la parroquia que se iban relevando». Asimismo, la procesión varía su recorrido debido al corte parcial de la calle de Herreros. Por ello, desde la plaza de las Concepciones tomará las calles de Fernández Cadórniga y Juan II, para acceder de nuevo a la plaza de Santa María del Camino. Sin rodearla, seguirá después por la calle del Mercado, donde se halla la «Rinconada de D. Enrique García Centeno», haciendo así un implícito homenaje a este sacerdote inolvidable que rigió los destinos de esta parroquia durante más de cincuenta años, recogiéndose a continuación en el templo parroquial. «Tú, amparo de pecadores,/ Tú, consuelo de nuestros dolores,/ Virgen Santa, Rosa bella,/ Santa María, bendita seas». Esta estrofa forma parte de una Cantiga de Alfonso X el Sabio. Y es perfectamente aplicable a esta Virgen de los Dolores, cuya coronación canónica diocesana se llevó a cabo en la S.I. Catedral de León, el siete de octubre de 2023, por parte del obispo de León, Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF. Cuando Santa María del Mercado, la Antigua del Camino, cada Viernes de Dolores se incorpora a la morfología urbana, se considera que comienza entonces la Semana Santa de León.


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