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Pegar los carteles y volver la lluvia

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28.02.2026

Creado: 28.02.2026 | 09:15

Actualizado: 28.02.2026 | 09:16

Junta de Castilla y León

Alicia Gallego, candidata a presidir el Gobierno autonómico y secretaria general de la UPL, dice en una entrevista en El Mundo que nunca pactaría con el PSOE o el PP para gobernar la Junta. No como Vox. Sí pacta en la Diputación Provincial, aunque para nada. Y hace como que no pacta en el Ayuntamiento, pero se miente a sí misma. La UPL. No Alicia Gallego. Ella no es que se mienta a sí misma sino que se quiere convencer de que jugará un gran papel en las elecciones y puede acabar jugando un papelón. En fin, las coherentes incoherencias de la política.

Alfonso Fernández Mañueco, presidente en funciones y candidato del PP, regresó ayer a León. Parece claro que esta plaza es de vital interés para los conservadores. Y puede serlo porque la categoría de partido más votado en esta provincia esté al alcance de la mano o porque haya miedo a perder un procurador. O incluso puede que no sea ni por lo uno ni por lo otro. Lo que sí parece es que el PP no quiere cometer el mismo error de 2022 en la provincia y esta vez sí está intentando –y parece que consiguiendo- movilizar a todos sus cargos públicos en los pueblos. En febrero de 2022, Mañueco no se esforzó tanto en León y ha aprendido la lección de que el Estatuto de Autonomía dice que somos dos regiones. Bienvenido. Falta Feijóo. Dicen que vendrá. ¿Sí? Si viene, bien; si no, que no mande a Tellado. Pobre empiezan su campaña los socialistas, enfangados en menospreciar el funcionamiento de la Sanidad y la Educación para evitar que el electorado se dé cuenta de que el Gobierno ha dejado olvidadas las infraestructuras en la provincia en el cajón de los desprecios. Hay vacío en el PSOE. Por el lado de Vox, León queda a la espera de que el líder carismático venga por esta tierra y que Carlos Pollán se ponga detrás de él para salir en la foto. En todo caso, el interés en el partido de Abascal está ahora más en Extremadura. Si pactan en Cáceres y Badajoz se pueden quedar sin argumentos de pelea en Castilla y León y hacer que el voto útil haga engordar al PP. Si no pactan, pueden hacer que el antisanchismo sea más fuerte que el abascalismo y engorde también el PP. Por cierto, fue pegar los carteles y volver la lluvia. ¿Será una señal?


© Diario de León