Yo, mí, me, conmigo
La alegría o el fastidio por el Tour fue por barrios. O la visita del Papa. O la exhibición de la Fórmula 1. Para unos, un momento ilusionante. Para otros, un motivo de contrariedad. Hay razones objetivas para el malestar ciudadano. Los salarios se quedan cortos y el mercado inmobiliario sigue expulsando a los vecinos. El turismo sobrecarga calles, servicios y paciencia, mientras que los ‘expats’ remodelan establecimientos, alquileres y ciudades. Encima, ni siquiera los problemas son originales, sino que forman parte de un........
