El toples de Afrodita A
En los años ochenta Mazinger Z se convirtió en una de las series más vistas de la década. Un robot de dieciocho metros de altura y de estética manga era el protagonista de unos dibujos animados en los que el propósito era la lucha contra el mal, encarnado este en el Doctor Infierno, un personaje maligno que ponía a prueba a todos los que osaban enfrentarse a su poder. Como la lucha se presagiaba complicada, Mazinger Z había sido dotado de varios golpes maestros, entre los que destacaba la habilidad de golpear a su rival con los antebrazos, lanzados sin piedad y con tal potencia atómica, que eran capaces de derribar a sus enemigos para, a continuación, volver como si nada, a acoplarse a su cuerpo. Y, aunque tuvimos que esperar a los noventa para poder disfrutar de sus aventuras al completo (nuestro querido Mazinger resultó ser demasiado violento para la época), entre todos esos golpes maestros, su “puños fuera” se volvió el más aclamado y, muy pronto, se convirtió en un grito de guerra que aún permanece en la memoria colectiva. Pero el gran Mazinger Z no actuaba solo. En su combate contra el Doctor Infierno, le acompañaba la mítica Afrodita A, el robot femenino de la serie que tenía, en sus pechos enormes y........
