Los amigos carrozas
Dice Andrés Chaves que se ha ido a comer con tres amigos septuagenarios, tres carrozas que también son amigos míos, igual que él: Carlos, Juan Manuel y Aurelio. Con esa gente no hay posturas intransigentes y se hacen buenas digestiones. Es difícil que nos mantengamos en pie inmersos en la revolución digital, compitiendo con la copia de nuestra actividad cerebral y en medio de tantas emergencias que nos condicionan la vida.
Quizá ya seamos una generación caduca que no tiene una letra ni un símbolo para ser identificada, aunque nos resistamos a creerlo así, pero aún nos queda ese punto de autonomía que nos hace mantener una voluntad inconquistable. Nos vemos de tarde en tarde. Ya no tenemos tiempo para otra cosa. Ahora me siento como la copla de la Luna cautiva: “De nuevo estoy de vuelta........
