La batalla sigue
Cierto, nunca Morena -antes PRD- ha aceptado una derrota.
Pero esta vez su negación nos dice que el proyecto de destrucción total del régimen democrático no se detiene.
Si alguien piensa que una votación en el Congreso va a frenar la consolidación de la dictadura con un partido de Estado, se equivoca.
Los dictadores no piensan con lógica democrática:
Perdió mi proyecto de reforma, voy a dialogar con los vencedores y ajustar una propuesta que tenga un consenso más amplio.
Nuestra presidenta........
