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Dieciocho años jugando a gobernar

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18.09.2026

Primero fue el regreso del viejo PRI con Rodrigo Medina. 

Después llegó la rebelión independiente de Jaime Rodríguez Calderón. 

Finalmente apareció la llamada “nueva política” de Samuel García. 

Tres personajes distintos. 

Tres discursos diferentes. 

Pero una misma constante: la enorme distancia entre gobernar y aparentar que se gobierna. 

Durante estos años, Nuevo León no ha carecido de recursos, talento, capacidad empresarial ni ciudadanos dispuestos a trabajar. 

Lo que ha faltado es liderazgo político, visión de Estado y, sobre todo, gobernantes capaces de entender que administrar una entidad como la nuestra exige mucho más que ganar una elección. 

El resultado está a la vista: un estado económicamente fuerte, pero políticamente extraviado; una administración pública sometida a la improvisación; instituciones debilitadas por la confrontación y unas finanzas cada vez más comprometidas.

Tres gobiernos, una misma decepción

El gobierno de Rodrigo Medina representó el agotamiento de una clase política que confundió el ejercicio del poder con la administración de intereses. 

La inconformidad que provocó abrió la puerta a una ruptura histórica. 

En 2015, Nuevo León eligió por primera vez a un gobernador independiente. 

Jaime Rodríguez Calderón llegó al poder porque miles de ciudadanos querían castigar a los partidos tradicionales. 

Sin embargo, la independencia terminó siendo más electoral que política. 

Faltaron proyecto, equipo, disciplina administrativa y capacidad para construir acuerdos. 

La esperanza se convirtió rápidamente en decepción. 

Después llegó una nueva promesa. 

Samuel García ofreció romper con la vieja política y llevar a Nuevo León hacia una nueva etapa. 

Sin embargo, su gobierno terminó concentrándose demasiado en la imagen, los anuncios, los viajes, las redes sociales y la construcción de una narrativa personal. 

Nunca se habían producido tantos contenidos desde el gobierno. 

Pero tampoco habíamos visto una confrontación tan prolongada entre los poderes del Estado. Nuevo León ha vivido........

© Detona