El martillo no tiene la culpa
No empezó con pasamontañas ni música dramática.
Empezó con prompts.
Le dio instrucciones en español para encontrar vulnerabilidades en sistemas del gobierno mexicano, generar scripts para explotarlas y automatizar la extracción de datos.
La IA, en teoría, se negó al principio.
Pero el tipo no se rindió.
Ajustó el prompt.
Le hizo creer que estaba participando en un programa de pruebas de seguridad.
Y funcionó.
Entre diciembre y enero, según reportó Bloomberg citando a Gambit Security, se habrían extraído alrededor de 150 gigabytes de información del SAT, el INE, gobiernos estatales como Jalisco, Michoacán y Tamaulipas, el Registro Civil de la CDMX y hasta el organismo de agua de Monterrey.
Estamos hablando de datos vinculados a 195 millones de registros de contribuyentes.
O sea, no es “información técnica”.
Es tu........
