Coahuila: hay que entrarle
Me gusta hablar de mi estado, de nuestra gente y de todo lo que tenemos para darle pa’ delante.
Pero también creo que ese orgullo nos compromete a participar cuando las cosas se ponen difíciles.
El ataque del 1 de octubre en la secundaria del ejido La Unión, en Torreón, donde murió la subdirectora y hubo personas heridas, nos obliga a parar a pensar.
Hay familias atravesando algo durísimo y una comunidad que merece respeto.
Lo que paso es demasiado serio para convertirlo en morbo, pleito político o diagnóstico improvisado.
A mí me interesa poner sobre la mesa qué podemos hacer los jóvenes desde donde estamos.
Porque hablamos mucho de “reconstruir el tejido social”, pero cuando toca ponerle fecha, horario y responsables, la conversación se atora.
Podemos empezar por revisar a qué le estamos dedicando nuestro tiempo.
A veces sabemos perfectamente qué publicó alguien que vive a miles de kilómetros, pero llevamos semanas sin platicar bien con quien se sienta a nuestro lado.
Y me incluyo: también me toca guardar el teléfono cuando alguien me está........
