Batistuta: cuando ganar también duele
Del que se mide en gritos de estadio lleno y posters pegados en la pared.
Lo que no veíamos era el precio.
Años después de retirarse, Batistuta contó algo que incomodó a muchos: no podía caminar.
Literal.
El dolor en las piernas era tan brutal que hubo momentos en los que pidió que se las amputaran.
No es metáfora.No es dramatización.Es el cuerpo cobrando la factura.Durante su carrera jugó infiltrado incontables veces.
Con dolor.
Con microfracturas.
Con lesiones que, en condiciones normales, habrían parado a cualquiera.
Pero él no se detenía.
Porque el calendario no espera.
Porque el equipo te........
