Aplauso prestado
No pagan renta.No dan bono.Y, aun así, viven en tu cabeza como si fueran obligación contractual.
Desde chicos nos entrenan en eso:
“Sé lo que esperamos de ti.”
“Podrías dar más.”
“Con tu capacidad…”
Y sin darnos cuenta, empezamos a vivir como si la vida fuera un tablero donde otros ponen las reglas... y uno solo corre para no quedar mal.
El problema no es tener expectativas.
El problema es confundirlas con deber.
Expectativas familiares
Viktor Frankl, psiquiatra y sobreviviente del Holocausto, decía algo sumamente simple:
“Cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.”
Muchas expectativas familiares nacen del amor, sí… pero también del miedo, la proyección y las historias no resueltas.
El hijo que “debería ser ingeniero”.
La hija que “ya debería........© Detona
