Los comunistas no renuncian pero el pueblo cubano no aguanta más
LA HABANA.- Entre las noticias importantes de este lunes, además del triunfo del candidato antisocialista Abelardo de la Espriella en la fraterna Colombia, se cuenta —creo— el anuncio de la renuncia del primer ministro británico, Keir Starmer. El interés que han despertado en mí los sucesos de la fría Albión se relaciona con las comparaciones que esa información me ha llevado a hacer con nuestra desdichada Cuba.
El Reino Unido es, como todos sabemos, un país democrático. Y en tal medida que, aunque algunos le reconocen un lugar secundario frente a Suiza o la gélida Islandia, otros le otorgan la prestigiosa condición de “cuna de la democracia moderna”. Por supuesto, en ese aspecto el archipiélago europeo se encuentra en las antípodas de nuestra Cuba de “socialismo real”.
El peso de la voluntad popular en las grandes decisiones políticas británicas se refleja no solo en la competencia entre partidos durante las elecciones. También se manifiesta en las discrepancias internas del propio partido de gobierno, en este caso el Laborista, que ganó por amplio margen las elecciones de hace un par de años.
Starmer contó con ese respaldo inicial y con el mérito de haber conducido a su fuerza........
