Las eléctricas elevan ante la CNMC los costes extra tras el apagón y meten presión a Ganuza
Jueves, 1 de octubre. El flamante presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Juan José Ganuza, se estrenaba ante la plana mayor de las eléctricas, que celebraban su asamblea anual. No era una cita baladí, en tanto se trata de compañías aguerridas, con las que tendrá que convivir y a las que —si la creación de la tan anunciada CNE no lo remedia— regular y supervisar. Catedrático de Economía y Empresa, con larga y brillante trayectoria en el ámbito universitario, les dedicó las mejores palabras. Cortesía obliga. Explicó Ganuza que el sector eléctrico vive un momento decisivo, apoyado en una generación renovable que sirve de escudo perfecto frente la situación geopolítica. En este escenario, la electrificación y la inversión en redes serán la “piedra angular” del sistema, argumentó. Tras la primera toma de contacto y los lugares comunes, no habrá tardado en descubrir, empero, que los allí presentes tienen preocupaciones adicionales. Y que le van a exigir algo más. Por ejemplo, que ponga el foco sobre la llamada operación reforzada del sistema que implementa Red Eléctrica (REE) desde el apagón del 28 de abril.
Según aseguran diversas fuentes conocedoras, ya hay al menos una comercializadora de peso que ha remitido a la autoridad de Competencia un detallado informe en el que le traslada su inquietud por los sobrecostes que supone blindar la seguridad de suministro y que van directamente a sus liquidaciones. Toda una patata caliente. En efecto, desde el infausto cero nacional, la estrategia del operador ha pasado por intensificar el uso de tecnologías denominadas síncronas -ciclos combinados, especialmente, pero también hidráulica o nuclear- con el fin de aportar firmeza al sistema. Esa garantía, no obstante, implica asumir una generosa factura. Y los afectados se quejan de tener que soportarla en sus márgenes sin posibilidad de trasladarla con fidelidad a los clientes. En privado, entre los directivos del sector, se conoce ese menoscabo a sus cuentas como la “tasa Corredor”, en alusión a la presidenta de REE, Beatriz Corredor, con la que las principales compañías del país han mantenido una agria disputa a resultas de las responsabilidades por el apagón.
Con el movimiento ante la CNMC, el conflicto sube de decibelios. Las empresas empiezan a pasar de las musas al teatro y apelan al organismo supervisor, al que la Ley 24/2013, del Sector Eléctrico, otorga funciones de control de la competencia, transparencia, inspección y liquidación del régimen retributivo en ese mercado. Durante la asamblea anual, los ejecutivos de las grandes compañías no fueron pacatos a la hora de expresar su descontento. El consejero delegado de Endesa, Gianni Armani, pidió un “plan de choque” para maximizar la penetración de energías renovables sin comprometer al sistema y alertó sobre el coste de los servicios complementarios. En esta línea, el CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, criticó la distorsión que supone que el coste de este esfuerzo adicional se endose al consumidor, y la propia presidenta del patronal, Marina Serrano, insistió en que “la cuestión es que no se sabe qué criterios........
