‘MV Hondius’: tratado sobre la geopolítica del desprecio y la persistencia colonial en el Atlántico
La crisis del MV Hondius ha dejado de ser una emergencia sanitaria para convertirse en un tratado abierto sobre la geopolítica del desprecio y la vigencia de las estructuras coloniales en el Atlántico. Lo que comenzó el 1 de abril de 2026 en el puerto de Ushuaia como una expedición de élite hacia la Antártida y las Georgias del Sur, ha degenerado en un periplo de cuarenta días donde la seguridad de la población canaria ha sido supeditada a la comodidad logística de las potencias europeas y al lucro de la naviera neerlandesa Oceanwide Expeditions. A fecha de 8 de mayo de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado al menos cinco casos de hantavirus de la cepa Andes —la única variante con capacidad demostrada de transmisión interhumana y una letalidad que puede alcanzar el 50 %—, lo que sitúa al archipiélago frente a una amenaza biológica gestionada con un cinismo administrativo que prioriza el ahorro de costes empresariales sobre la seguridad pública.
Que el foco de la crisis se haya desplazado del puerto de Santa Cruz de Tenerife al recinto de Granadilla no es una decisión técnica neutra, sino un intento de invisibilizar el desembarco del patógeno en una infraestructura periférica, sorteando así el rechazo social de la capital. Esta maniobra se produce en un contexto de absoluta impotencia institucional, donde el Gobierno de Canarias se ha reconocido incapaz de vetar una operación impuesta desde Madrid y Ginebra. El propio presidente canario, Fernando Clavijo, llegó a declarar que no podía “permitir” que entrara en las Islas Canarias, para después tener que conformarse con un fondeo que constituye una claudicación ante el Estado. Ello ha producido la amenaza explícita de los trabajadores portuarios de Granadilla (Sindicato de Trabajadores Puertos de Tenerife), quienes han advertido que bloquearán el muelle ante la falta de protocolos de seguridad claros,........
