menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La sombra del Moncada en el drama de Cuba

33 0
23.09.2026

La sombra del Moncada en el drama de Cuba

Por Arnaldo Miguel Fernández

El gobierno de Cuba no consigue mejorar la economía para darse apenas mínima legitimidad, mientras que la oposición, incluyendo al exilio, no consigue pasar de la política simbólica para darse apenas un chapuzón de pueblo. Ambos bandos fracasan por no atenerse a la lógica de medio a fin, tal y como sucedió el 26 de julio de 1953 al provocar Fidel Castro el nacimiento con fórceps de ese fenómeno histórico denominado revolución cubana.

Tal como ensombrecieron el asalto al Cuartel Moncada hace 73 años, el desespero y el embullo propician hoy que el gobierno y también su oposición, con la comunidad exiliada de Miami en las filas beligerantes, fracasen en sus intentos de resolver los problemas de la nación cubana.

En conversación con el periodista franco-español Ignacio Ramonet, Castro se empecinó en que “si fuera de nuevo a organizar un plan de cómo tomar el Moncada, lo haría exactamente igual” (Biografía a dos voces, Debate, 2006, p. 126).

Sin embargo, suplan de ataque al cuartel de Santiago de Cuba resultó tan fulastre que no alcanzó la cota de racionalidad necesaria para movilizar al pueblo y derrocar a la dictadura de Fulgencio Batista. Este es el apresurado prontuario de aquella aventura militar que marcó definitivamente nuestra historia reciente:

El desespero impidió conseguirlas armas adecuadas, parque suficiente y otros medios imprescindibles para lograr el éxito. Castro sucumbió al impaciente afán de adelantarse a una invasión que venía atribuyéndose a las banderías antibatistianas firmantes del Pacto de Montreal, el 2 de junio de 1953, y daban pábulo a reportajes sensacionalistas como “Priístas (sic) y Ortodoxos acuerdan en Montreal la insurrección” (Tiempo, 2 de junio de 1953, p. 1) y “La invasión del país XXVI: Cuba” (Bohemia, 5 de julio de 1953, pp. 62 ss).

Tampoco se consiguieron los walkie-talkies indispensables para mantener la comunicación entre los tres grupos planificados de asaltantes........

© Café Fuerte