Las Diabólicas (II)
Ernesto Fernández Domínguez
Ernesto Fernández Domínguez
Autor(es): Ernesto Fernández Domínguez
Los crímenes monstruosos cometidos por la horda hitleriana en el continente europeo no solo fueron ejecutados por hombres; mujeres imbuidas de la pervertida filosofía nazifascista también perpetraron viles torturas y horrendos asesinatos en campos de concentración y exterminio. BOHEMIA le ofrece las más crueles
En la primera parte de este trabajo abordamos la personalidad corrupta y malvada de Ilse Koch, verduga nazi conocida como “La perra de Buchenwald”. Continuaremos con otras dos sádicas SS:
Alice Mina Elisa Orlowski (Tom Boy)
Nació el 30 de septiembre de 1913 en Berlín. Era hija de un inspector jefe de Hacienda. Estudió Medicina, pero abandonó la carrera y trabajó de modelo.
En septiembre de 1939, comenzó la II Guerra Mundial con la invasión a Polonia. En 1941, Orlowski fue destinada al campo de concentración de Ravensbruck (Polonia), el único gran campo nazi de concentración de mujeres, formado por guardias de la SS y 150 supervisoras. Estas tenían un “entrenamiento” previo para tratar a las reclusas que tenían que trabajar hasta morir; las tareas de las supervisoras era extraerle el máximo a las ya condenadas a muerte por exceso de esfuerzos, hambre, frío intenso y golpizas.
Por sus “rendimientos” en Ravensbruck, fue seleccionada para ejercer en el campo de Majdanek (Polonia) en octubre de 1942. Aunque hubo allí prisioneros soviéticos de guerra –murieron todos–, el sitio estuvo dedicado a los judíos y su sistemática liquidación. Además, se podían encontrar miembros de la resistencia polaca y prisioneros del campo incapaces de trabajar: todos ellos fueron exterminados.
Desde su llegada al campo, Orlowski se ganó una negativa reputación de “dura”: caminaba con una pistola a la cintura y un látigo. Según testigos, cuando veía a un prisionero detenido por un segundo........
