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Ecomunitarismo, defensa militar antiimperialista y negociación en Nuestramérica: una actualización a partir de los casos de Venezuela y Cuba, con dos propuestas finales explosivas

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03.03.2026

En nuestro libro de 2025 "Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista" (disponible gratis en https://doi.org/10.58942/eqs.108 ), en nuestro artículo de ese mismo año "Notas ecomunitaristas sobre la defensa contra una invasión militar imperialista en Nuestramérica" (ver https://www.aporrea.org/ddhh/a344093.html), y en nuestro reciente artículo de 2026 "Breve Historia de las agresiones militares imperialistas de EEUU contra A. Latina y el Caribe. La respuesta ecomunitarista actual" ( ver https://rebelion.org/breve-historia-de-las-agresiones-imperialistas-de-eeuu-contra-nuestramerica/ ) aclaramos que, en perspectiva ecomunitarista, la respuesta militar para las agresiones imperialistas, debe consistir en la Guerra de todo el Pueblo. Antes de dar su definición, recordemos que aclaramos que la acción militar antiimperialista de cualquier país que pretenda enrumbarse hacia el Ecomunitarismo debe ir aliada a todas las dimensiones interconectadas que definen ese orden comunitario-ambiental poscapitalista, y que son una Educación ambiental generalizada (tanto en la educación formal como en la no formal), una Economía ecológica y sin patrones (desde la que es posible ir implementando la aplicación cotidiana del principio rector del Ecomunitarismo que reza: "De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad"), una Política de tod@s (apoyada preferencialmente en la democracia directa ejercida a través de asambleas, plebiscitos y referendos), una Comunicación horizontal y simétrica (que pone en manos de las comunidades la administración de todos los medios de comunicación), una Estética de la liberación (que a tod@s educa para practicar Artes y para el disfrute de las mismas), y un Ateísmo no militante (que al mismo tiempo que une a creyentes y no creyentes en la lucha para derrotar a los Imperios y superar al capitalismo, promueve un paciente diálogo voluntario a largo plazo, apuntando a la superación de la alienación religiosa). Es en ese contexto que la Guerra de todo el Pueblo se caracteriza como aquella practicada por el conjunto de la ciudadanía voluntaria, y no solo por las Fuerzas Armadas , de Seguridad y Policiales, del país agredido. Esa guerra supone que todo ese conjunto ciudadano voluntario está llamado a derrotar todas las acciones imperialistas que suelen ser previas al ataque militar propiamente dicho, como las campañas mediáticas difamatorias del gobierno del pueblo agredido, las manifestaciones internas manipuladas, los intentos de imponer un nuevo gobierno proimperialista a través de elecciones manipuladas y fraudadas, los Golpes de Estado militares (a cargo de militares traidores del país agredido), y/o parlamentarios y/o judiciales, etc,). Y también ese conjunto está convocado a derrotar las acciones imperialistas específicamente militares cuando las mismas se desencadenen, en la forma, por ejemplo, de secuestro o asesinatos de lideres o lideresas del país agredido, y bombardeos masivos o selectivos más o menos repetidos (a cargo de misiles, drones, aviones, barcos, del poderoso arsenal imperialista, en especial de los EEUU, infinitamente superior desde el punto de vista tecnológico y destructivo al que disponen las fuerzas especializadas de defensa de cualquier país nuestroamericano).

Decíamos que si el Imperio no logra mediante todas las acciones antes reseñadas su fin de instalar en el país agredido un nuevo gobierno que sirva a sus intereses (de orden económico, político, militar, cultural), el último recurso que pondrá en práctica es la invasión militar directa en tierra (eventualmente acompañado por algunas tropas de gobiernos títeres). Y ante esa situación la Guerra de todo el Pueblo debe desplegarse como una guerra popular prolongada de guerrillas (ya que vari@s líderes-as habrán sido asesinad@s o aprisionad@s por el invasor, y que las fuerzas de defensa especializadas del país agredido serán fuertemente menguadas por el ataque del imperialismo, cuando no completamente desarticuladas). Esta guerrilla popular prolongada puede y debe tener por escenario tanto los espacios rurales como las áreas urbanas, como lo hizo victoriosamente el heroico Vietnam que venció sucesivamente a los imperios japonés, francés y estadounidense. Para tanto, las Milicias Populares creadas en tiempos anteriores a la invasión deben ser entrenadas con tiempo y minuciosidad, ANTES de la invasión, a la práctica de esa guerra de guerrillas; para la cual deberán haber sido escondidos antes de la invasión, depósitos secretos y descentralizados de armas y demás implementos, a los efectos de que las Milicias los usen cuando llegue el momento. Y también antes de la invasión las Milicias deben haber establecido los mecanismos para aprovechar la ayuda solidaria que puede venir desde fuera del país, en especial de algún país vecino que pueda servir de retaguardia a la lucha de guerrillas. Y decíamos que si bien era importante que cada país nuestroamericano que emprendiera el intento de superar al capitalismo con rumbo ecomunitarista, tejiera alianzas extracontinentales de defensa, advertíamos que en el caso de apoyos internacionales extracontinentales, a causa de los propios intereses y juegos geopolíticos de los países extracontinentales involucrados, por una lado, no era nada seguro que dichos países se jugaran efectivamente en defensa del país agredido por un ataque militar imperialista directo, y que, en segundo lugar, aún en caso de hacerlo por lo menos en parte, las distancias geográficas harían muy dudosas la rapidez, cantidad y contundencia de tales ayudas a cualquier país nuestroamericano.

Ahora bien, ya antes también notábamos que frente al arsenal de las diversas formas de ataque imperialista, que culmina con la invasión terrestre, infelizmente cada uno de los países de Nuestramérica se ve en el actual momento de gran arremetida imperialista del gobierno Trump en aplicación brutal de la Doctrina Donroe, casi completamente abandonado a su propia suerte. Porque, recordábamos, son prácticamente inexistentes los mecanismos de Defensa mutua que en América del Sur deberían haberse consolidado a partir de la UNASUR, que en algunos países de A. del Sur y algunos del Caribe deberían haberse consolidado a partir del ALBA , y que en toda Nuestramérica deberían haber surgido de la CELAC.

Y aquí llegamos a los dos casos que motivan esta actualización.

¿Qué ha ocurrido en Venezuela durante y después del 3 de enero de 2026, cuando el Presidente en ejercicio y su esposa fueron secuestrados por EEUU tras un bombardeo a varios puntos del país?

Em primer lugar hay que señalar el completo éxito militar imperialista de esa acción culminada por unas 150 aeronaves, porque transcurrió burlando todos los sistemas de protección antiaérea venezolana (usando recursos que aún no se conocen en detalle), porque ni una sola aeronave imperialista fue derribada, y porque la acción se saldó con el cumplimiento de su objetivo (el mencionado secuestro).

En segundo lugar (y con la honrosa excepción de la participación de los 32 combatientes cubanos muertos en la acción) hay que destacar que los esperados apoyos internacionales, y especialmente extracontinentales desde Rusia y China, no pasaron de condenas verbales al ataque yanqui.

En tercer lugar notemos que esas potencias nucleares ni siquiera fueron capaces de mandar petroleros escoltados por naves de guerra para hacer posible que Venezuela vendiera libremente su petróleo (recurso del que depende nada menos que el 90% de sus ingresos, o sea, literalmente la propia supervivencia del país), cuando Trump secuestró petroleros salidos de ese país y luego decretó que serán sancionados los países que intenten sacarlo de allí, y de inmediato agregó que Venezuela solo podrá venderle petróleo a los propios EEUU y recibir en cuentagotas desde los EEUU los importes conseguidos por esa venta (que, además deberán ser usados, aclaró Trump, exclusivamente para comprar bienes y servicios estadounidenses!!!).

Ante ese panorama (y escribo estas líneas en momentos de 2026 en los que EEUU e Israel, con el apoyo explícito o implícito de otros países, bombardean intensamente Irán y han matado al Líder Supremo de aquel país), ¿qué opción de resistencia militar tenía disponible el Gobierno venezolano liderado por la Presidenta Encargada designada tras el secuestro de Maduro? (y aclaramos de entrada que no entramos a considerar aquí ninguna otra característica de tal gobierno que no sea la de ser el que dirige un país agredido por el Imperio yanqui, deseoso de apoderarse de las riquezas naturales venezolanas, empezando por el petróleo; ya hemos opinado sobre los logros y fracasos de los gobiernos chavistas en nuestro muy reciente artículo "¿Hacia dónde va Venezuela? Algunas notas ecomunitaristas"; ver https://rebelion.org/hacia-donde-va-venezuela/).

Si en actitud desafiante dijera que elegía la confrontación militar con EEUU se expondría al riesgo inminente de que continuasen los bombardeos yanquis y los secuestros (o asesinatos) de líderes y de la ciudadanía venezolana. Y ante ellos, como quedó demostrado el 3 de enero de 2026, nada podría hacer tal gobierno. Por la sencilla razón que la infinita superioridad tecnológica-militar yanqui le garantiza que el territorio de los EEUU no pueda ser atacado por los medios de los que dispone Venezuela, al tiempo que EEUU puede continuar atacando a distancia y desde el aire impunemente tal país todas las veces que a Trump se le antoje. La situación se parece al inexistente enfrentamiento a cien metros de distancia entre alguien que tiene un fusil y un adversario que solo dispone de piedras lanzadas a mano que, a lo máximo, alcanzan los cincuenta metros.

Descartada la opción militar, solo le quedaba al gobierno venezolano negociar…y ceder.

Y empezó a hacerlo inmediato. Para satisfacer a Trump aprobó rápidamente una reforma a la Ley de Hidrocarburos aprobada por Chávez veinte años antes, para facilitar la operación en Venezuela de empresas petroleras estadounidenses, que podrán actuar sin participación de la estatal PDVSA, que podrán vender libremente lo producido, y de las que el Estado venezolano cobrará menos impuestos y dividendos. El gobierno venezolano espera que todas esas concesiones calmarán a Trump (evitando así nuevos ataques militares), al tiempo que aumentarán la producción petrolera en Venezuela (que había caído de los 3 millones de barriles diarios que alcanzó con Chávez a unos 300 mil barriles, para recuperarse parcialmente hasta los 1.200.000 barriles en 2025) y la recaudación obtenida con la misma, y con ello evitar la muerte por asfixia económica, mejorando los ingresos que hacen funcionar al país. Al mismo tiempo y también para aliviar la presión de Trump (con convicción y coherencia, ese es otro tema) el gobierno venezolano aprobó una Ley de Amnistía (que no incluye a todos los exilados con procesos pendientes que no se presenten ante los Tribunales), y obtuvo la renuncia del odiado, por la oposición, Fiscal General que ocupaba el cargo en la última década.

Todas esas medidas indican una táctica de ganar tiempo por parte de la Presidenta Encargada y su campo político , quizá a la espera de una eventual derrota electoral de Trump en los comicios de mitad de mandato en EEUU en noviembre de 2026, para ver si hasta allá se mantiene gobernando y logra continuar haciéndolo después en un contexto menos presionado. Claro que eso no impide que en cualquier momento Trump le exija al gobierno actual la realización de elecciones en las que manipule los hilos para poner en Venezuela a un gobierno que responda integralmente a sus intereses (como ocurriría con María Corina Machado y sus apoyadores). Y si eso sucede, la situación dará otro vuelco crucial. Dicho eso, si el actual gobierno venezolano pretende adoptar una posición antiimperialista, no puede dejar de preparar a su pueblo para desplegar la guerra de guerrillas si sucediera una invasión terrestre imperialista.

Toda esa situación nos obliga a constatar que el Imperio puede agredir mortalmente a un país sin necesidad de una invasión militar terrestre, y, por lo tanto, sin que pueda operar la Guerra popular de guerrillas de todo el Pueblo (por más heroica que sea la decisión de buena parte de la ciudadanía para practicarla).

La conclusión es que si un país que pretende enrumbarse hacia el Ecomunitarismo en la actual Nuestramérica (en la que ningún país tiene ni por asomo un poderío militar pesado comparable al yanqui y capaz de alcanzar el territorio de EEUU) enfrenta una situación similar a la venezolana, no le cabe otra alternativa a su gobierno y pueblo sino negociar con el Imperio, haciendo concesiones que no sean decisivas, a la espera de tiempos mejores. Que podrían venir por el debilitamiento de la presión del Imperio (incluso por contradicciones y pugnas en el seno del mismo), y/o por el fortalecimiento de la capacidad militar propia del país agredido, y/o por la puesta en pie de poderosas alianzas con potencias militares nucleares que estén dispuestas a intervenir efectivamente también en el plano militar si son convocadas por el país agredido.

Y lo mismo vale para Cuba. La Isla, que pretende construir el socialismo hace seis décadas, también ha enfrentado en todo ese período un feroz Bloqueo estadounidense. Pudo resistir al mismo con más o menos tranquilidad mientras fluyó la cuantiosa y continua ayuda soviética. Tras la caída de la URSS y su campo, Cuba empezó a padecer con sucesivas y empeoradas crisis de abastecimiento de alimentos y de petróleo (en base al cual produce la mayor parte de la electricidad usada para todos los fines), y de otros bienes fundamentales para los sectores de la salud, la educación el transporte, y la vivienda. Todo ello llevó a que en los últimos dos años de Cuba se hayan ido unas 800.000 personas (poco menos de un 10% de la población total del país), en su mayoría jóvenes. Durante el gobierno de Chávez Venezuela suplía a la URSS en la satisfacción de la vital demanda petrolera cubana. Pero, como ya se dijo, la producción de crudo cayó vertiginosamente en Venezuela (a causa del bloqueo yanqui y de la falta de planificación propia), y con ello se redujo progresivamente la cantidad entregada a Cuba (que necesita unos 110.00 barriles diarios). Y últimamente Trump prohibió la venta de petróleo venezolano a Cuba (a no ser que sea para agentes privados, lo que en la Isla representa una cantidad mínima), además de, como dijimos, amenazar con sanciones a quien ose suministrar crudo a Cuba, queriendo matar al intento socialista cubano (cuyos méritos y fracasos no entramos a discutir aquí) por medio de una asfixia energética decisiva.

En esas condiciones, similares a las de Venezuela, porque como ella Cuba no posee actualmente armamento pesado capaz de atacar el territorio de los EEUU (como los tuvo por un breve periodo cuando allí la URSS había instalado armas nucleares a principios de los años 1960), al gobierno y pueblo cubano no les queda otro camino que intentar negociar con Trump, haciéndole concesiones no vitales (al tiempo en que redobla sus esfuerzos parta resistir heroicamente a cualquier acción militar de invasión directa por parte del Imperio). Y esperar tiempos mejores, en especial gracias a la ayuda, por lo menos petrolera, de otras fuentes energéticas (como la solar y la eólica, ya que Cuba carece de grandes ríos que hagan eficiente la producción hidráulica). y económica en general, que pueda venir de otros países (empezando por los de Nuestramérica, como expresión de la necesaria solidaridad nuestroamericana entre hermanos en todos los terrenos), a la que en el plano de las ayudas internacionales, en el caso de Rusia y China, debería agregarse (sumada a las anteriores) una ayuda militar disuasiva consistente (que debería llegar al nivel nuclear, para ser totalmente disuasiva, como ya sucedió en los 60). A esto, en materia de acción militar disuasiva se agrega (para Cuba, Venezuela y cualquier otro país de Nuestramérica) la complementación con la forma que abordamos en lo que sigue, no sin percibir y advertir que su puesta en práctica podría atraer hacia el país nuestroamericano que la use, bombardeos masivos de EEUU (tan destructivos o peores que los sufridos por Irán en este momento de 2026), e, incluso, precipitar una invasión terrestre yanqui. La guerrilla ha sido siempre el arma de los países militarmente más débiles contra los militarmente más fuertes (en especial, cuando éstos invaden a los primeros). Pues bien, lo que aquí sugerimos como forma de lucha guerrillera complementaria e innovadora es que el país nuestroamericano que esté siendo agredido militarmente por EEUU o considere muy probable esa agresión, organice Grupos de Comando que lleven las acciones de guerrilla al interior del territorio de EEUU. Allí atacarían a altos jefes político-militares y a instalaciones militares (NUNCA a la población o instalaciones civiles), provocando efectos disuasivos para la posible o ya iniciada agresión yanqui, al tiempo que mostrarían a los responsables la fragilidad de su situación y territorio, y podrían también fortalecer las movilizaciones de la ciudadanía norteamericana que se oponen a la agresión yanqui contra el país nuestroamericano. Recordemos que Pancho Villa llevó a cabo una incursión en territorio estadounidense, y que en nuestros días los comandos ucranianos han atentado contra altos jefes militares rusos en plena Moscú.

Todo lo dicho nos lleva a la necesidad de explicitar las dimensiones fundamentales de la Soberanía (empezando por la que debe regir en el área de la Defensa) que habrán de ser conquistadas para que pueda perseverar cualquier intento de construcción ecomunitarista en Nuestramérica (y en el mundo). Entre esas dimensiones se destacan también la alimentaria y la energética (Venezuela falla ahora en la segunda, y antes tuvo fallas también en la primera, mientras que Cuba ha pecado y peca en ambas). A ese tema dedicaremos un próximo artículo.

Ahora bien, de inmediato y como una demostración mínima de Soberanía en apoyo solidario a sus hermanos agredidos, Venezuela y Cuba, y porque esa medida afectaría políticamente al dictador imperialista Trump, lo que deberían hacer los países de Nuestramérica clasificados para el próximo Mundial de Fútbol (de junio-julio de 2026, con sedes en EEUU, México y Canadá) es negarse a participar con sus selecciones en los partidos programados para jugarse en EEUU, declarando que las mismas solo jugarán en México y Canadá. Recuérdese que de Nuestramérica están clasificados para esa justa deportiva los tres campeones mundiales Brasil, Argentina y Uruguay, además de México (uno de los anfitriones), Colombia, Ecuador, Paraguay, Panamá, Haití y Curação, países a los que pueden sumarse en el repechaje, Bolivia, Surinam y Jamaica. Ante esa medida de boicot a Trump-EEUU la FIFA se vería obligada a reprogramar todos los partidos de las mencionadas selecciones previstos para desarrollarse en EEUU, para que pasen a ser disputados en México y/o Canadá, o a suspender tal evento. Y si las selecciones nuestroamericanas fueran excluidas de ese Mundial a causa de ese gesto, ante el mundo quedaría el testimonio de su digna y solidaria posición soberana (y la de sus respectivos pueblos) para oponerse a la brutal arremetida imperialista de Trump.

Bilbliografía mímina (además de la citada en el texto)

Sirio López Velasco, Sirio López Velasco, "Filosofía Ecomunitarista Aplicada" (Vol. 1, 2 y 3), 2023, 2024 y 2025, disponibles gratuitamente, respectivamente en

https://www.editorafi.org/ebook/a042-filosofia-ecomunitarista-aplicada

https://doi.org/10.58942/eqs.108 ,

https://doi.org/10.58942/eqs.145


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