Pesadilla de un jubilado en la funeraria
(Olvidemos por un rato las tristezas de la vida disfrutando de un poco de literatura)
PESADILLA DE UN JUBILADO EN LA FUNERARIA
No puedo recordar cómo llegue a este lugar. Abro mis ojos como si despertara de un profundo sueño y me encuentro deambulando en una empresa de pompas fúnebres. Un desconocido se me acerca y me pregunta qué hago caminando, que si acaso no sé que estoy muerto y que seré preparado para el velorio.
─Colabore, regrese a la urna─ me ordena.
─Lo lamento, debe haber un error…
─No insista señor, mejor se va acostumbrando a la eternidad.
─Pero no estoy muerto, ¿no ve que estoy hablando con usted?
─No me diga, ─me responde burlonamente ─muchos se niegan a aceptar la transición; tómelo con calma, a donde va estará mejor que aquí donde hay tanto jubilado y pensionado sufriendo; se acostumbrará, se lo aseguro.
─Fíjese, estoy bien ─le digo, y doy un pequeño salto como para mostrar mi buen estado físico. Enseguida siento como si fuera........
