¿Cuándo se insulta a la mona, cómo queda la gusana?
En el complejo tablero de la geopolítica contemporánea, el lenguaje nunca es inocente, observamos con alarma cómo la ultraderecha transnacional ha reactivado dispositivos de deshumanización que creíamos superados por la modernidad jurídica.
El reciente recrudecimiento de epítetos racistas y clasistas contra el pueblo venezolano y sus liderazgos no es una pataleta emocional; es una estrategia deliberada de aniquilación simbólica que precede a la agresión física y económica.
Cuando sectores de la ultraderecha utilizan el término "mona" para referirse a una mujer, a una dirigente o a un colectivo popular, no solo están incurriendo en un delito de odio; están aplicando la vieja lógica colonial.
Al animalizar al adversario, buscan despojarlo de su condición de sujeto de derecho. Si el "otro" es un animal, entonces no merece soberanía,........
