Suyos y nuestros a cuidarlos permanentemente
Salvo los de su mala fe expuesta por sembradores de desconfianza, virulencia y quienes conforman afortunadamente una minoría, no convocan sino a los enrevesados y muchas veces vulgares reconcomiados de una oposición extremadamente pavosa y sin oficio mental, habitan con nosotros esta patria practicando una conducta deplorable por razones politiqueras sin considerar el maltrato a su carácter que lo muestran coincidiendo con el reinicio de clases para nuestros críos.
Viví concretamente el viernes 11 de septiembre una experiencia extremadamente desagradable, me cruzo en vía hacia nuestras respectivas residencias a una dama conocida de hace muchos años y vecina a unas cuatro cuadras de diferencia entre nuestros apartamentos, me abordó con un reflejado odio infinito hacia el gobierno y el proceso revolucionario chavista, decidida a manifestármelo con crudeza odiosa y llena de groserías, porque soy socialista.
No sé si tiene........
