Fueron derrotados y se rindieron los hijos de Chávez, no los de Bolívar
3 de enero, Caracas. La imagen que quedó grabada no fue la de una derrota heroica ni la de una resistencia digna. Fue, más bien, la constatación de un proyecto agotado: un poder que se proclama invencible, pero que se repliega cuando la realidad lo confronta. No fueron los herederos del espíritu libertador quienes cedieron ese día; fueron los hijos de un relato que ya no sostiene a la nación.
Venezuela no perdió el 3 de enero por un episodio aislado. El país viene derrotado desde hace décadas por algo más profundo y cotidiano: la incapacidad sostenida de garantizar los servicios........
