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Una cruda verdad: ¿Dónde están los reales para pagar salario mínimo a los pensionados?

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20.03.2026

La seguridad social no es un mero asiento contable ni una dádiva burocrática; es el baluarte de la dignidad humana y el contrato social más sagrado. En Venezuela, este sistema nació formalmente en 1944, inspirado en la visión de proteger al ciudadano desde la cuna hasta la ancianidad, un tejido ético donde el vigor del presente sostiene la vulnerabilidad del pasado. Sin embargo, hoy este edificio se tambalea. La ausencia de ingresos dignos bajo productos del salario y la informalidad en el trabajo que devora al 84,5% de la fuerza laboral según la ENCOVI atentan contra su propia estructura de autofinanciamiento. La precariedad laboral, es un proyectil dirigido al corazón del sistema que debería sostener a nuestros abuelos.

 

RADIOGRAFÍA DEL PASADO: El Espejo de 2014

 

Para comprender la magnitud de lo perdido, debemos mirar el reflejo de hace doce años. En 2014, Venezuela contaba con una Población Económicamente Activa (PEA) de 14,2 millones de personas, de las cuales 13,1 millones estaban ocupadas. Lo crucial era la robustez de su sector formal: 8,1 millones de trabajadores activos cotizaban regularmente, sosteniendo un sistema que hoy languidece.

 

Los recursos de la seguridad social se nutren del aporte tripartito, pero fundamentalmente de la nómina: el 4% retenido al trabajador y el 10% (promedio) aportado por el patrono al IVSS. En aquel entonces, con salarios que permitían una base de tributación real, la recaudación mensual estimada superaba los $800 millones de dólares, lo que representaba un flujo anual de $9.600 millones de dólares.

 

De este flujo mensual, el sector privado, con una fuerza laboral formal de aproximadamente 5,3 millones de trabajadores para la época, aportaba cerca de $510 millones de dólares cada mes. Esto significa que, al año, el sector privado inyectaba $6.120 millones de dólares al sistema de seguridad social.

Al contrastar estas cifras con los $9.000 millones de dólares que se cancelaban anualmente a los pensionados y jubilados, la revelación es contundente: solo el aporte del sector privado cubría el 68% de la........

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