La paz y la convivencia Comunal: Ejes transversales en la reforma de la ley de propiedad horizontal
En el marco de la construcción de la Paz Comunal y el fortalecimiento del Poder Popular, surge una necesidad impostergable que afecta a miles de familias que hacen vida en edificios y urbanismos: la revisión profunda y urgente de la Ley de Propiedad Horizontal.
Hoy, más que nunca la convivencia en nuestros condominios no puede seguir regida por una ley de 1958, diseñada para una sociedad que ya no existe. La paz de una comunidad no solo se firma en grandes acuerdos, se construye en el pasillo, en la asamblea de ciudadanos y en el respeto mutuo dentro de los edificios. ¿Por qué es vital esta revisión en este momento? 1. Justicia frente a la Crisis: La ley actual no contempla mecanismos flexibles para el cobro de condominios en una economía bloqueada. Necesitamos una reforma que proteja al copropietario vulnerable (especialmente a nuestros jubilados y pensionados) sin asfixiar el mantenimiento de las estructuras. La paz comunal es imposible si hay exclusión o persecución por insolvencia económica. 2. Democratización de las Decisiones: La vieja ley otorga excesivo poder a juntas administradoras que a veces se divorcian del sentimiento de la comunidad. Revisar la ley permitirá que las decisiones de "Propiedad Horizontal" se alineen con el espíritu de la Asamblea de Ciudadanos, donde la voz de todos vale, promoviendo una resolución de conflictos basada en el diálogo y no en la imposición. 3. Adaptación a la Realidad Tecnológica: Modernizar los procesos de convocatoria y votación (digitalización) es un paso hacia la transparencia. La opacidad en el manejo de fondos es el principal detonante de violencia en los condominios; la claridad de cuentas es la base de la confianza y la paz. 4. Integración Orgánica al Estado Comunal y la Gestión Territorial: Es imperativo romper con la vieja visión de los edificios como 'islas' aisladas de su entorno. La revisión de la Ley debe garantizar que los condominios se articulen de manera vinculante y protagónica con las Asociaciones de Vecinos, los Consejos Comunales, los Movimientos Sociales y las Comunas. Esta unidad de acción permitirá que los habitantes de la propiedad horizontal dejen de estar excluidos y se integren plenamente a los planes de protección social, seguridad ciudadana y optimización de los servicios públicos (agua, gas, electricidad, desechos) gestionados en el territorio. Solo a través de esta articulación entre el Poder Popular y las organizaciones vecinales, lograremos una planificación común que garantice el Vivir Bien y la defensa integral de cada rincón de nuestra comunidad. Hacia un Nuevo Contrato Social Residencial Revisar la Ley de Propiedad Horizontal no es un simple trámite legislativo; es una herramienta para la resolución pacífica de conflictos. Un marco legal actualizado permitirá frenar los abusos de administradoras privadas y garantizar que el derecho a la vivienda digna esté por encima del lucro. Desde la trinchera del Poder Popular y con la mirada puesta en la protección de nuestros adultos mayores, hacemos un llamado a debatir esta reforma. No habrá paz verdadera si el lugar donde descansamos es centro de angustias legales y arbitrariedades. Es hora de una ley que hable el lenguaje de la solidaridad, la transparencia y el ecosocialismo. ¡Solo así consolidaremos la paz desde la base! Es por ello que desde la instancia de la Justicia de Paz Comunal, hacemos un llamado al encuentro y a la participación protagónica de todos los actores que hacen vida en nuestro hábitat: Asociaciones de Vecinos, Comités de Condominio, Consejos Comunales y Movimientos Sociales. Es el momento de activar mecanismos de diálogo permanente y mesas de trabajo para el estudio de la Ley de Propiedad Horizontal, con el fin de aportar propuestas que equilibren el derecho a la propiedad con el deber de la solidaridad social. Este proceso de transformación se sustenta en el constructor de La Ciudadanía Comunal, entendida como la condición de un individuo como miembro de una sociedad, definida por su conducta basada en la honestidad, principios éticos y moral. Este concepto va más allá de los derechos y deberes legales, pues implica un compromiso personal con el bienestar colectivo a través de la integridad, la transparencia y la responsabilidad en todas las acciones y decisiones. La ciudadanía comunal se fundamenta en principios como la participación, la empatía, el servicio voluntario, el deber, el pensamiento crítico y la ética comunal. (García Sánchez, J .C.2025) Invitamos a cada propietario, copropietario, vecino o vecina y a cada vocero a ser promotores de soluciones pacíficas, entendiendo que la seguridad, el bienestar y la calidad de los servicios solo se garantizan cuando nos reconocemos como una sola comunidad integrada al Estado Comunal. Elevemos el debate con respeto y visión de futuro, construyendo desde nuestras bases un marco legal que asegure la convivencia armónica y la protección de los más vulnerables en cada hogar de nuestra Patria, como Jueces de Paz Comunal del Eje N° 5, Parroquia el Paraíso Caracas, al lado de mis compañeros Salvador Giménez y Marlene Colina luchamos y promovemos la paz comunal, Humanizando la Justicia en el Territorio jeannettejcgsnew@gmail.com
