La Mesa del Reparto vigiklado para gobernar con el enemigo
Existe una verdad sin maquillaje en la política real, según la cual la cohabitación no nace de la virtud ni del amor a la patria, sino del miedo y la impotencia. Gobernar con el enemigo jamás ha sido un abrazo de reconciliación, sino más bien el cálculo frío de quien sabe que no puede liquidar al rival y se ve obligado a convivir con él para no terminar aplastado. Sin embargo, lo que hoy presenciamos cruza cualquier frontera del pragmatismo, en la medida en que los mismos que destruyeron al país y dinamitaron las instituciones, ahora descubren que se necesitan mutuamente para sobrevivir. Incapaces de resolver sus cuentas adentro, prefieren amarrar un pacto de cohabitación bajo la mirada, la orden y la tutela directa de Estados Unidos.
Mientras EE.UU. les ordena la Comisión Legislativa, acomoda la mesa, les cuida las espaldas y vigila sus pasos, las urgencias de la calle quedan aplastadas, demostrando cómo a esta élite bicéfala poco le importa el........
