Sólo retrasan lo inevitable
La aparente normalidad es, con frecuencia, el velo más engañoso de la política. Quien recorre hoy las calles de Venezuela podría tropezar con la ilusión de que las aguas están calmadas, de que la conciencia y la voluntad de lucha en las clases desposeídas, que resulta de las contradicciones de clase, ha cedido lugar a una resignación silenciosa o que se agota que no transciende las redes sociales y de que el agobio de la cotidianidad ha terminado por vencer a los demonios de la crisis. Sin embargo, en la historia de los pueblos, la quietud no siempre es sinónimo de paz social; existen ejemplos de que significan una........
