De la soberanía arrebatada a la soberanía tutelada
Desde el evento electoral del 28J, la palabra soberanía cobró mayor fuerza en el discurso público. Pasó de ser un enunciado en la retórica del funcionario de gobierno a transformarse en un vínculo entre las diversas tendencias políticas de oposición que la convirtieron en demanda ciudadana hacía el Estado.
Imaginamos que esto se debió a la interpretación más común con la que suele asociarse el concepto, ese que la ubica en la capacidad de los ciudadanos de decidir el proyecto de sociedad que desean, dictar las leyes vinculantes a ese proyecto y gobernarse a sí mismos bajo un pacto de convivencia.
Sin embargo, para fijar una comprensión sobre el debate actual entorno a la soberanía, es importante señalar que dos características operan sobre el concepto. La primera, que llamaremos soberanía interna: donde la autoridad se ejerce dentro del territorio, sobre la población y sus instituciones; y la segunda, soberanía externa: vinculada a la acción de autodeterminación en un marco de independencia e igualdad jurídica de un país ante otros países, en el concierto de naciones que llaman comunidad internacional.
Marcadas ya las definiciones, avanzamos hacia el........
