Energía desatada
No me refiero sólo a la energía sísmica de los terremotos que han sido y son una catástrofe para el país. Agravada por la incuria, la negligencia y la falta de preparación del poder establecido. El estado caníbal, como escribió Luis Pérez Oramas, para señalar que el estado venezolano en estas décadas de tragedia se devoró todo y se quedó a la intemperie. Se devoró a sí mismo y no hay Estado propiamente dicho.
Sobre todo me refiero a la energía social que ha encarado la catástrofe con una fuerza admirable. Una simple pregunta: ¿Qué sería de la dramática realidad sin esa energía solidaria de miles de venezolanos que se
organizan por su........
