Dudas Justificadas
Decir que todos estamos consternados por la guerra de Israel y EEUU contra Irán es tan superfluo como preguntar si, en la medida en que ya hay quince países comprometidos en ella, no estamos ante una nueva conflagración mundial de totalmente incierto pronóstico. Está claro, a esta altura, que la estrategia de los ayatollahs (persas chiítas) de responder atacando a todos sus vecinos (árabes sunitas) tiene lógica, al menos como forma de presionar al mundo para que la ofensiva en su contra se detenga.
Porque lo cierto es que los países del Golfo (Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Bahrein, Emiratos Arabes Unidos) dependen totalmente del agua potable que producen en plantas de desalinización y del 80% de su consumo de alimentos, que importan a través del estrecho de Ormuz, el mismo paso por el cual envían su petróleo y gas a China (el 20% de su consumo), India, Japón y Europa. Además de los ataques a esas infraestructuras vitales, la reciente conversión de muchas de sus ciudades (en especial, Dubai y Abu Dhabi) en núcleos financieros internacionales seguros hoy está en alto riesgo por los misiles iranés que llueven ininterrumpidamente.
Las dudas que se generan están casi todas vinculadas a los múltiples objetivos, muchos de ellos contradictorios, que declama Washington para explicar esta guerra: el peligroso programa nuclear iraní (¿fue tan exitoso el bombardeo de 2025 sobre........
