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La legitimidad en Venezuela no la otorga Washington

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10.08.2026

La legitimidad en Venezuela no la otorga Washington

Los gobiernos no se vuelven legítimos porque Estados Unidos los reconozca. La legitimidad deriva del orden constitucional o del consentimiento de los gobernados

Estados Unidos entendió alguna vez una verdad sencilla sobre las transiciones democráticas: la legitimidad importa más que la continuidad. En Venezuela ha actuado como si lo cierto fuera lo contrario. Cuando los regímenes comunistas se desplomaron en Europa del Este en 1989, sus ejércitos, sus servicios de Inteligencia y sus burocracias quedaron intactos. Según cualquier criterio convencional, lo más seguro habría sido conservar a los funcionarios que sabían cómo funcionaba el Estado. Washington eligió otra cosa. Apostó por los disidentes.

Václav Havel era un dramaturgo que había pasado años en prisión. Lech Walesa, un electricista que organizó a sus compañeros en los astilleros de Gdansk. Vytautas Landsbergis, un profesor de música. Ninguno había gobernado un país. Todos poseían algo más valioso: la legitimidad democrática ganada resistiendo con valentía a la dictadura.

El presidente George H.W. Bush, el secretario de Estado James Baker y el consejero de Seguridad Nacional Brent Scowcroft, sobre principios establecidos en los años de Reagan, entendieron que no había nada realista en pedir a los carceleros de ayer que construyeran la democracia de mañana. Donde perduraron funcionarios de los viejos regímenes, lo hicieron bajo pactos de transición negociados por la propia oposición, pactos que quedaron superados en cuestión de meses. Havel era presidente seis semanas después de iniciada la Revolución de Terciopelo. Walesa lo era antes de terminar 1990. Las instituciones de la........

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