¿Se puede pasar de la política?
Es posible vivir sin el sometimiento a la política polarizada? Primero habría que hacerse el test de la polarización. O sea, ¿estoy polarizada/o? Lo básico, como en todas las dependencias, sería reconocer la adicción, tanto más intensa cuanto menos se admite. Imaginemos la típica reunión de varias personas en corro donde cada cual se presenta y dice “y soy alcohólico”.
Pues lo mismo, pero con la frase, “me llamo fulanito y estoy polarizado”. Quizá la politología o la psiquiatría podrían ensayar ese test que sería de gran utilidad para saber en qué grado de cerrazón y empecinamiento se encuentra la persona que se somete a sus preguntas.
Estar polarizado sin reconocerlo es lo peor. Y quizá la única forma de sucumbir a ese sectarismo de los tiempos: si lo sabes y lo reconoces, en cierto modo ya estás empezando a curarte. Yo confieso que me quiero creer que no lo estoy.
Pero ¿qué........
