Bucaramanga, la última oportunidad para su transporte masivo
Bucaramanga y su área metropolitana están, otra vez, frente a una decisión que no admite improvisaciones: rescatar —o terminar de enterrar— la idea de un sistema integrado de transporte masivo. Esta vez no puede fallar. No solo porque ya conocemos los errores del pasado, sino porque hoy la ciudad paga, en desorden, inseguridad y costos sociales, las consecuencias de haberlos cometido.
Durante años, el sistema de Metrolínea fue concebido con más entusiasmo que rigor técnico. Desde su primer año, la demanda estuvo un 40% por debajo de lo proyectado. Se compraron buses padrones sobredimensionados para una realidad que no existía, y cada kilómetro recorrido costaba más de lo que ingresaba por........
