“Cruzar el Rubicón”
Cuenta la historia que Julio César, antes de cambiar para siempre el destino de Roma, se detuvo frente al río Rubicón; sabía que cruzarlo con sus tropas significaba desafiar al Senado y abrir una guerra sin regreso. No era un río profundo ni imponente, pero sí una línea moral, política e histórica. Al atravesarlo, César habría pronunciado una frase que quedó grabada para siempre: “La suerte está echada”. Desde ese instante, Roma ya no sería la misma. Por eso es que hay momentos en la vida de los pueblos en los que una decisión cambia el rumbo de generaciones enteras, y ese momento llegó para Colombia; hoy habremos cruzado el Rubicón.
Hoy, el colombiano estará frente a su propio Rubicón. No........
