Tres verdades y un libro
Las elecciones fueron el hervor de un caldo puesto al fogón hace décadas entre condimentos como ‘Petros’ y ‘Uribes’, guerrillas, paramilitares, paces y bombardeos, mesas abiertas y sillas vacías. Si retiramos la mirada de los que hacen el show y la bajamos aquí, sobre las familias y los amigos, ¿qué encontramos ahora? La pregunta busca una respuesta sociológica, no política.
Encontraremos un mar de desencuentros. Yo veo al menos tres rasgos poderosos: los silencios de ahora entre gente que se quiere; también la mirada del diferente como enemigo; y, además, la ridiculización de la moderación, que es una forma de despreciar la aproximación. Todo lo que basta para el fracaso de........
