La claridad no es dureza, es respeto
Siempre me han dicho que soy directo, que soy muy duro y seco para decir las cosas. Que hablo sin rodeos. Que hablo claro.
En mis videos, en mis retiros, en mis charlas, en mis conversaciones con mi familia, mis amigos, y por supuesto con mis pacientes, no me interesa maquillar la realidad para caer bien. Me interesa ser coherente. Porque la transparencia no es brutalidad emocional; es coherencia entre lo que pienso, lo que siento y lo que digo.
Durante años he visto cómo el silencio mal gestionado enferma relaciones, liderazgos y comunidades. Personas que sonríen mientras acumulan molestia. Equipos que evitan conversaciones incómodas hasta que el conflicto explota.........
