La ONU habla de “Apartheid de género”
¿Tú quisieras ser niña o niño? A esta pregunta de patio de recreo de décadas atrás, varias niñas respondían ¡niño! … y seguían siendo niñas para seguir siendo mujeres. Algunas, rebeldes y llenas de reivindicaciones, porque no era cuestión de identidad de género o de opción sexual. Solo que, para estas niñas de entonces, ahora viejas, eran obvias las implicaciones de no haber nacido varón. Y, más que la “envidia del pene” mencionada por Freud y el psicoanálisis clásico, lo que daba envidia era todo lo que podían hacer y decidir los varones y no las niñas y mujeres en general. Aleatoria era la posibilidad de librarse de las exclusiones, violencias y dependencia basadas en género. Lo de menos era tender la cama........
