La fiesta y el caos
Todos en algún momento hemos afirmado que no somos algo. Nos hemos sentido astutos, completos, coherentes y sobre todo muy racionales cuando aseguramos que no pertenecemos a algo que identifique a nuestra especie; algunos nos hemos llamado apolíticos, ateos, asexuales, asociales. Otros respondieron en su tiempo “no veo televisión”, como una manera de esclarecer su contraste frente a asuntos de interés común. Todos en algún momento llevamos las banderas de la indiferencia y la apatía con honor, cuando el hastío social parecía habernos ganado la carrera.
La aspiración a apartarnos de las practicas sociales suele convertirse en error cuando se concibe de........
