Dioses digitales
No hace falta esperar el futuro, ni soñarlo, ni volver a idealizarlo: ese tiempo ya está aquí.
No me refiero al futuro como el momento que no ha sucedido y que desconocemos. Hablo del futuro que vislumbramos en relatos ficticios, donde ciencia y tecnología dotaban a la sociedad de eficacia, velocidad y confort. Relatos de todo tipo en los que, también en el futuro, existían las guerras, el control y la necesidad de escapar de la instrumentalización y la frivolidad imperante. Ese tiempo ya está aquí, lo estamos viviendo.
Ese “futuro” hace parte del presente y se experimenta de manera distinta, según el desarrollo de cada país. Un habitante del primer mundo no percibe el rol de la........
