Policías con mano firme ante hampones
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un seco de carne con frejoles y arrocito. Para tomar pidió una jarrita de anís. “María, la delincuencia ya no cree ni en lugares sagrados. El lunes, pistoleros asaltaron y balearon a un cambista en la iglesia de La Merced, en el Cercado de Lima. Lo más alucinante es que uno de los delincuentes, con arma en mano, se dio el lujo de caminar cuatro cuadras buscando que sus compinches lo recojan, sin que los serenos y policías pudieran reducirlo.
El hampón, quien tiene diez ingresos a penales, pudo matar al chofer........
