Pancholón ‘cruzó la línea’ con charapita
El Chato Matta llegó al restaurante por un arroz con pollo presa grande, papita a la huancaína y rocoto molido. Para la sed pidió una jarrita con agua de cebada. “María, me timbró mi hermano Pancholón.
‘Chatito -me dijo en voz bajita- somos los que somos, te espero en mi sauna privado para ver el partido de Brasil con Marruecos. Eso sí, cuídate de los envidiosos, puñaleros y malaleche’.
‘Causa -me comentó el abogado en la cámara de vapor-, no te había contado, pero hace poco viví una historia alucinante que pudo tener un final trágico, pero el de ‘arriba’ me cuida pese a que soy mujeriego y pecador. Hace unos meses me fui a Iquitos para unas diligencias. Por los pasadizos del Poder Judicial de esa ciudad conocí a una linda mujer de tremendas caderas.
Me........
